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Nuestra Historia

Cory y Schwartz – El Comienzo

Edward Schwartz y Alec Cory se graduaron de la escuela de derecho justo antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Una vez que concluyó su servicio militar tras finalizar la guerra, ambos buscaron un local en San Diego para comenzar su práctica. A pesar de la escasez de espacios para oficinas, así como de recursos, en 1946 constituyeron una sociedad e inauguraron una práctica legal. Su primera oficina se ubicó en el edificio delSan Diego Trust and Savings localizado en las calles Sexta y Broadway. Constaba de 300 pies cuadrados, dos cubículos separados por un pequeño muro divisorio, unos cuantos libros, algunos muebles y una secretaria. “Únicamente el membrete atestiguaba el que fuéramos un despacho de abogados”, recuerda Alec Cory.

Antes de la guerra, Edward Schwartz había platicado con otro abogado de San Diego llamado Sol Price sobre la posibilidad de comenzar una práctica legal conjunta. Price terminó quedándose en casa y comenzó su propia práctica, mientras que Schwartz y Cory se marcharon a la guerra. Por azares del destino, la pequeña oficina de Cory & Schwartz terminó ubicándose justo a un lado de la oficina del quien antes pudo haber sido socio de Schwartz, Sol Price. Price & Nottbusch, nombre con el que se conocía aquella firma de buena reputación, no tardó mucho en mandar trabajo a la incipiente sociedad. En 1947, ambas firmas terminaron fusionándose, para formar Price, Nottbusch, Cory & Schwartz.

La Firma Crece - 1950-1975

A pesar de ser casi 15 años mayor que los socios de Price, Nottbusch, Cory & Scwhartz, T. “Tony “ Procopio no estaba listo para retirarse y les propuso unirse a su firma. Procopio, quien tenía su propia firma, había desarrollado una práctica exitosa y buscaba una firma de abogados que pudiera atender a sus clientes, lo que le daría a él más tiempo libre para viajar y jugar golf. Los socios reconocieron que ésta era una excelente oportunidad de crecimiento y permitieron a Procopio unirse a la firma en 1950. Él trajo consigo “un número considerable de buenos asuntos” y la firma creció no solo en tamaño sino también en prestigio.

En 1951, Nottsbusch dejó la firma para unirse a la práctica legal de su padre. Sol Price cofundó Fed-Mart Corporation en 1954 y dejó la firma en 1967 para dedicarse de tiempo completo a ese negocio, el cuál más tarde se convirtió en el Price Club. Ed Schwartz también dejó la firma en 1959 tras aceptar un puesto en el poder judicial, el cual resultó en una larga y distinguida carrera en la judicatura. Tras la partida de estos destacados abogados, emergieron nuevos talentos y se abrieron las puertas para que Harry Hargreaves y Emmanuel “Manny” Savitch se unieran a la firma.

La firma logró posicionarse como una fuerza en el mercado local de bienes raíces al representar a muchos propietarios de tierras y desarrolladores quienes transformaron a Mission Valley de ser un área agrícola a su geografía actual como área comercial, residencial y de esparcimiento. El prestigio de la firma en el mercado inmobiliario local se consolidó cuando ésta representó a los propietarios de las tierras que desarrollaron a Rancho Bernardo en su transformación de un rancho ganadero en una de las primeras comunidades planificadas de San Diego.

Un simple juego de golf entre Harry Hargreaves y el presidente del First National Bank fue el comienzo de una larga relación con un valioso cliente de la firma. A pesar de varios cambios de propietarios y nombres, el banco, ahora nombrado Union Bank of California continúa siendo uno de los clientes más a grandes de la firma. Los apellidos Hargreaves y Savitch fueron añadidos al nombre de la firma en 1967 y desde entonces hasta la fecha ésta se ostenta como Procopio, Cory, Hargreaves & Savitch, LLP.

Una Firma Prominente en San Diego

Tras el fallecimiento de Tony Procopio, la firma Procopio, Cory, Hargreaves & Savitch continúo su crecimiento tanto en tamaño como en reputación, bajo la dirección de su cofundador, Alec Cory. Habiendo consolidado su liderazgo en materia de derecho inmobiliario, la firma sumó talentos con el fin de atender las diversas necesidades de la creciente comunidad empresarial de San Diego. La firma incorporó a la mayor parte de su cuerpo directivo actual a principios de los años ochenta, al reclutar a sobresalientes graduados de las escuelas de derecho con mayor prestigio en el país. Procopio, Cory, Hargreaves & Savitch es una de las pocas firmas fundadas y domiciliadas en San Diego que ofrecen servicios en todas las áreas del derecho. En la última mitad del siglo xx, la firma creció de tener 2 socios en 300 pies cuadrados, a tener su composición actual con cerca de 110 profesionistas con oficinas en el centro de San Diego y en Carlsbad. Actualmente, la firma atiende a clientes de casi todas las industrias, desde empresas tecnológicas que apenas comienzan hasta grandes corporaciones que cotizan en bolsa. A través de su membresía en Law Exchange International y Legal NetLink Alliance, la capacidad de Procopio para servir a clientes se extiende a todo el mundo.

Mediante el reclutamiento de abogados talentosos de alto nivel, manteniendo niveles estratégicos y medidos de crecimiento y con un poco de suerte, Procopio, Cory, Hargreaves & Savitch verdaderamente se ha convertido en una de las firmas más prominentes de San Diego, manteniéndose fiel a sus valores fundamentales de brindar calidad en su trabajo legal y un servicio sobresaliente a clientes con un valor excepcional.